Si tu persiana ha dejado de subir, se ha roto la cinta o el motor no responde, lo primero que quieres saber es cuánto te va a costar arreglarla. Es una pregunta lógica, pero la respuesta depende de varios factores: qué pieza se ha roto, qué tipo de persiana tienes, cómo está instalada y si basta con un ajuste o hace falta cambiar alguna pieza.
En esta guía te explicamos los precios orientativos de las reparaciones de persianas más habituales en Madrid, qué influye en el presupuesto final, qué averías conviene no dejar pasar y cuándo merece la pena reparar en lugar de cambiar. Te lo contamos desde la experiencia de un taller que lleva reparando persianas en Torrejón de Ardoz y en toda la Comunidad de Madrid desde 1982.
Estos son los arreglos que más hacemos cada semana y su precio de referencia. Incluyen mano de obra y las piezas más habituales:
| Reparación | Precio orientativo |
|---|---|
| Cambio de cinta | [€] |
| Cambio de recogedor | [€] |
| Sustitución de lamas rotas | [€] |
| Persiana descolgada o salida de la guía | [€] |
| Cambio de eje o rodamientos | [€] |
| Reparación o cambio de motor | [€] |
Son precios de referencia. El importe exacto depende de lo que encontremos en la revisión, por eso en Persianas y Aluminios Torrejón el presupuesto es gratuito y sin compromiso: te decimos qué le pasa a tu persiana y cuánto cuesta antes de tocar nada.
Es la reparación más frecuente. La cinta se desgasta con el uso diario, se deshilacha por los bordes y acaba rompiéndose, casi siempre en el peor momento: con la persiana arriba o a medio bajar. El cambio consiste en abrir el cajón, soltar la cinta vieja del eje, colocar una nueva con la longitud y el ancho adecuados y engancharla de nuevo al recogedor. Si el recogedor está en buen estado, es un trabajo rápido.
El recogedor es la caja que hay en la pared, a la altura de la mano, donde se enrolla la cinta. Dentro lleva un muelle que tensa la cinta para que se recoja sola. Con los años el muelle pierde fuerza o se rompe, y la cinta deja de enrollarse. A veces solo se cambia el disco o el muelle; otras veces conviene sustituir el recogedor completo, sobre todo si se cambia también la cinta.
Las lamas pueden romperse por un golpe, por el sol o por forzar la persiana cuando está atascada. Si solo hay una o dos lamas dañadas, se sustituyen sin cambiar toda la persiana. Para eso es importante encontrar lamas del mismo perfil y color, algo que es más fácil cuando el taller tiene repuestos propios.
Cuando las lamas se sueltan del eje, la persiana cae o se queda torcida. En otros casos, el viento o un tirón hacen que las lamas se salgan de la guía lateral. La reparación consiste en volver a fijar el paño de lamas al eje con las cintas o los enganches adecuados, y en recolocar y revisar las guías.
El eje es el tubo sobre el que se enrolla la persiana dentro del cajón. Si los rodamientos están desgastados, la persiana hace ruido, sube muy dura o se queda enganchada. Si el eje está doblado, la persiana sube de forma irregular. Es una reparación más laboriosa porque hay que desmontar el conjunto, pero alarga mucho la vida de la persiana.
En las persianas motorizadas, el primer paso es averiguar si la avería es del motor, del interruptor o de la instalación eléctrica. No siempre hace falta cambiar el motor: a veces basta con ajustar los finales de carrera o sustituir el interruptor. Si el motor está quemado, se cambia por uno compatible con el eje y el peso de la persiana.
El tipo de persiana. No cuesta lo mismo reparar una persiana de cajón compacto que una de cajón de obra, en la que hay que acceder al eje desde el interior de la vivienda. Las persianas de seguridad y autoblocantes, las motorizadas y las venecianas también requieren piezas y ajustes específicos.
Las piezas que hay que cambiar. Muchas averías se solucionan con un ajuste, sin piezas nuevas. Otras necesitan una cinta, un recogedor, lamas, rodamientos o un eje. Si prefieres hacerlo tú mismo, puedes comprar las piezas en nuestra tienda de accesorios y repuestos para persianas.
El tamaño y el peso. Una persiana grande de salón o de terraza pesa mucho más que la de una ventana de dormitorio. Eso influye en el tipo de eje, de cinta o de motor necesario.
El acceso. Las persianas de miradores con cajones por fuera, las de ventanas altas o las situadas en sitios de difícil acceso llevan más tiempo de trabajo y, a veces, medios adicionales.
El estado general. Si al abrir el cajón aparecen varias piezas desgastadas, lo más rentable suele ser cambiarlas todas a la vez para no tener que volver a abrir en unos meses. Te lo explicamos antes de hacerlo.
Una cinta deshilachada, una lama suelta o un recogedor que ya no recoge bien son arreglos sencillos y económicos. El problema es que, si se dejan, casi siempre empeoran:
En nuestra página de problemas habituales tienes los síntomas más frecuentes para identificar qué le pasa a la tuya.
Muchas averías se pueden retrasar con unos cuidados sencillos. No sustituyen a una revisión cuando algo falla, pero ayudan a que las piezas se desgasten menos:
En las persianas motorizadas conviene además no pulsar el interruptor varias veces seguidas en sentidos contrarios y prestar atención si el motor empieza a hacer ruidos nuevos, porque suele avisar antes de fallar.
Ante una avería urgente es tentador llamar a quien dé el precio más bajo por teléfono. Pero una reparación mal hecha sale cara: una cinta de mala calidad vuelve a romperse en pocos meses, un recogedor que no corresponde con la cinta no recoge bien y una lama de otro perfil no encaja en la guía. Al comparar presupuestos, fíjate en tres cosas: que te expliquen qué le pasa exactamente a la persiana, que el precio incluya piezas y mano de obra, y que la reparación tenga garantía por escrito. Un taller con trayectoria y opiniones verificadas te da mucha más tranquilidad que un precio sin detalles.
En la mayoría de los casos, reparar sale mucho más barato que cambiar la persiana completa. Una persiana bien reparada puede seguir funcionando muchos años, porque las piezas que más se desgastan, como la cinta, el recogedor o los rodamientos, se pueden sustituir de forma independiente.
Solo merece la pena plantearse el cambio cuando las lamas están muy deterioradas por el sol, cuando hay muchas lamas rotas a la vez o cuando el sistema es tan antiguo que ya no hay repuestos compatibles. En la revisión te decimos con sinceridad si tu persiana tiene arreglo y qué opción te conviene más.
Además, no firmamos contrato: si no quedas satisfecho con el trabajo, no cobramos.
No. El presupuesto es gratuito y sin compromiso. Te decimos qué le pasa a la persiana y cuánto cuesta arreglarla antes de empezar.
Sí. Tenemos tienda abierta al público con cintas, recogedores, lamas y otros repuestos. Si no sabes qué pieza necesitas, te asesoramos.
Sí, todos nuestros trabajos tienen garantía de hasta 5 años.
Sí. Además de Torrejón de Ardoz, nos desplazamos a Madrid capital y a toda la Comunidad de Madrid.
Llevamos desde 1982 reparando persianas, ventanas y puertas de aluminio. Más de 200 clientes nos valoran en Google con una media de 4,9 sobre 5, y todos nuestros trabajos tienen garantía de hasta 5 años.
¿Quieres saber cuánto cuesta arreglar tu persiana? Llámanos al 655 905 433 o pide presupuesto y te lo decimos sin compromiso.
